Una incorporación eficaz comienza con una mejor retención de conocimientos

Contenido elaborado por eSkillz Plehnia

El reto del Onboarding

El Onboarding es uno de los aspectos más importantes de la experiencia de los empleados, pero también es uno de los ámbitos en los que más fácilmente puede fallar la formación.

En muchas organizaciones, se espera que los nuevos empleados asimilen una gran cantidad de información en muy poco tiempo. Las políticas, los sistemas, los flujos de trabajo, los requisitos de cumplimiento y los conocimientos específicos del puesto suelen concentrarse en los primeros días o semanas, con el fin de que los nuevos empleados se pongan al día rápidamente. La intención es lógica. Sin embargo, el resultado suele ser menos eficaz.

La incorporación tradicional suele centrarse más en la impartición que en la retención. Es posible que los empleados completen la formación, pero eso no siempre significa que recuerden la información cuando llega el momento de aplicarla. Cuando se imparte demasiado contenido de una sola vez y se refuerza muy poco después, los conocimientos se desvanecen rápidamente. El resultado suele ser una puesta en marcha más lenta, una mayor intervención de los responsables, un rendimiento irregular y una visibilidad limitada sobre si la formación está realmente preparando a los empleados para el trabajo.

 

Por qué el enfoque tradicional se queda corto

Este reto va mucho más allá de la incorporación de nuevos empleados. Muchas organizaciones siguen enfrentándose a problemas de aprendizaje más generales, como la disminución de la retención, un compromiso irregular, la dificultad para ampliar los programas de formación, la necesidad de mantener los contenidos actualizados y la falta de información sobre si los conocimientos realmente se consolidan con el tiempo.

Una de las principales razones es que los modelos de aprendizaje tradicionales se basan en exceso en la mera exposición. Si alguien asistió a la sesión, revisó el material o completó el módulo, se da por sentado que se produjo el aprendizaje. En la práctica, rara vez es tan sencillo. Sin un refuerzo, gran parte de lo que las personas aprenden al principio empieza a desvanecerse casi de inmediato

Esta brecha entre la exposición y la memorización tiene consecuencias reales. El éxito inicial no solo depende del acceso a la información, sino también de si las personas son capaces de recordar lo que han aprendido, recuperarlo rápidamente y utilizarlo con seguridad en situaciones reales..


Replantearse la incorporación al personal mediante una formación centrada en la retención

Cada vez son más las organizaciones que están empezando a replantearse la incorporación de los nuevos empleados desde la perspectiva de la retención del conocimiento, en lugar de la simple transmisión del mismo. En lugar de considerar la incorporación como una transferencia puntual de información, están explorando enfoques de aprendizaje diseñados para reforzar los conocimientos a lo largo del tiempo y ayudar a los empleados a desarrollar competencias duraderas.

En este contexto, hay varios principios de aprendizaje que están resultando especialmente valiosos:

El microaprendizaje ayuda a reducir la sobrecarga cognitiva al dividir la información en momentos de aprendizaje más breves y manejables. Durante la incorporación, cuando los empleados ya están procesando una gran cantidad de información nueva, las sesiones de aprendizaje más breves pueden mejorar la concentración y la asimilación, al tiempo que facilitan la revisión posterior de los conceptos clave.

El aprendizaje basado en la evaluación ofrece una experiencia de aprendizaje más activa. En lugar de limitarse a repasar los contenidos de forma pasiva, se pide a los alumnos que recuerden y apliquen los conocimientos a medida que avanzan. Las investigaciones demuestran sistemáticamente que la práctica de la recuperación de la información refuerza la memoria de forma más eficaz que la mera exposición pasiva. Además, proporciona a las organizaciones una visión más clara de lo que una persona comprende realmente, frente a lo que simplemente ha visto.

La retroalimentación inmediata refuerza aún más el proceso de aprendizaje. Cuando se ofrece orientación inmediatamente después de una respuesta, los alumnos pueden corregir rápidamente los conceptos erróneos y consolidar los conocimientos correctos mientras el material aún está fresco en la memoria.

Hay dos conceptos adicionales que resultan especialmente eficaces cuando se combinan: el aprendizaje adaptativo y la repetición espaciada. El aprendizaje adaptativo ajusta la secuencia, la dificultad y el refuerzo de las actividades de aprendizaje en función del nivel de conocimientos demostrado por el alumno, lo que garantiza que la atención se centre donde más se necesita. La repetición espaciada vuelve a presentar la información clave a intervalos cuidadosamente calculados, lo que ayuda a contrarrestar la curva natural del olvido y refuerza la retención a largo plazo.

En conjunto, estos enfoques desplazan el enfoque de la incorporación del personal, pasando de la transferencia de información al refuerzo de los conocimientos.

“De la transmisión de conocimientos a una formación eficaz”

Por qué es importante para las organizaciones

Cuando las organizaciones adoptan estrategias de aprendizaje centradas en la retención, el impacto puede ser considerable.

Los empleados que asimilan los conocimientos de forma más eficaz suelen adaptarse más rápido, cometen menos errores al principio y abordan su trabajo con mayor confianza. Los responsables dedican menos tiempo a volver a explicar los conceptos básicos, los equipos funcionan con mayor coherencia y las organizaciones obtienen una visión más clara de si los programas de formación están realmente preparando al personal para el trabajo.

Y lo que es más importante, la incorporación deja de ser un simple proceso de orientación a corto plazo. Se convierte en la base para el desarrollo continuo de competencias.

Mejorar los resultados del Onboarding no consiste simplemente en añadir más contenido formativo. Se trata de diseñar experiencias de aprendizaje que ayuden a las personas a asimilar y aplicar lo que más importa. Las organizaciones que adoptan este enfoque están mejor posicionadas para facilitar una incorporación más rápida, un mejor rendimiento y una mayor confianza de los empleados a largo plazo.